domingo, 4 de diciembre de 2011

¡RAMIRO NTACA, CAMPEÓN DE LA FINAL!

Ramiro y su premio.
Finalizó el circuito anual de torneos de ajedrez y podemos decir con gran satisfacción que somos amigos del campeón, que convivimos con él una vez por semana en sus clases de ajedrez desde hace dos años, que lo vimos progresar en cada torneo que jugó, cada copa que levantó y que nos atrevimos a darle algún consejo, a sugerirle alguna jugada y a acariciarle la cabeza ante cada partida de torneo, cualquiera haya sido su resultado. También le llamamos la atención cuando no participaba de las clases. Nos preguntamos ahora si era porque él ya sabía de lo que estábamos hablando. Sabemos que el talento no se trasmite en las clases, pero sí las ganas de jugar, de mejorar y de aprender.

Él nos dijo, mucho antes de jugar su primer torneo, que lo que más le gustaba de la escuela eran las clases de ajedrez.

Y participó de casi todos los torneos escolares, gano dos y en los demás seguro que había tenido actuaciones destacadas y probablemente en todos se ganó algún premio. Y llegó a la final, silenciosamente, como siempre y jugó con la misma responsabilidad todas las partidas, seis en la gran final. Llegó a la última ronda con un punto de ventaja sobre un grupo de jugadores y con ganar sería el campeón, aunque no sabemos si él sabría esto a la hora de ir a jugar; empatando iba a ser uno de los punteros y, quizás, el campeón. Hasta allí había ganado 4 partidas y empatado una.

Jugó la última partida en la mesa 1, ante la mirada atenta de uno de los profesores que seguramente disfrutó con la destreza de estos dos chicos ajedrecistas y recordó, una vez más, su propia infancia.

La partida fue un relato de uno de los acompañantes: "metió un caballo en e7", "le metió las dos torres en séptima", "ya está", "Ramiro va a salir campeón", "Qué grande Rami".

Recién cuando lo vimos levantarse y alejarse de la mesa de juego, ya a espaldas de su compañero de juego, Ramiro, respetuoso y para no ofender, se permitió un ¡Vamos! con el puño cerrado para sí mismo, su satisfacción. Seguramente fue a contarle a su papá la hazaña, pero esa es otra intimidad de la que no participamos. Nos quedamos viendo al resto de los chicos que aún jugaban, conteniendo las lágrimas de una emoción que nace de sabernos parte de él y de su día.

Luego vino la entrega de premios. Hubo aplausos para todos los participantes. ¿Cómo olvidarse de todos ellos? Sin los otros jugadores no hay campeón, ni campeonato y todos dieron lo mejor de sí a la hora de jugar. Recibieron sus diplomas de participación en la final y una copa los diez primeros.

Al final, Ramiro campeón, Juan, Julieta, Gianluca, Camilo y Nacho, acompañados por Fernán, Pedro, Nahuel, Mateo, Juani y Tomás, que no quisieron perderse la final a la que fueron sus amigos, siguieron correteando por la escuela, como si nada hubiera pasado.

Ramiro, Valentino, Gianluca, Nacho, Pedro, Camilo, Nahuel, Juanchi, Julieta, Tomás y Mateo

4 comentarios:

  1. Felicitaciones Ramiro!!! Que orgullo para todos!! Y felicitaciones a todos que con el compromiso y el entusiasmo de todas las semanas nos hicieron descubrir a muchos papás este, para algunos, "misterioso juego" que resultaba el ajedrez!
    Por muchas otras partidas - compartidas con amigos, profes y papis :)

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  2. Grande Rami !!! Felicitaciones de toda la familia Esposito.

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  3. Gracias Claudio. Que lindo relato.

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